"La lengua castiga"
Es totalmente cierto, la palabra se esfuma ante la irracionalidad.
"Nunca digas nunca"
Es igualmente cierto, la temporalidad trastorna tu orden de preferencias.
Alguna vez critique algunos comportamientos que para mi eran propios de personas sin cesos, sin moral, sin valores, sin educación y al pasar el tiempo me encuentro en sus zapatos. Y lo peor de todo, es que me he igualado a aquellas personas más de una vez, y más de una vez me he avergonzado. He tocado fondo, lo sé.
Tengo miedo, mucho miedo de que la serie de realidades que se desencadenan de mis acciones, perjudiquen mi vida ulterior y probablemente sea así.
No quiero ser lo que soy... quiero cambiar, quiero encontrar el por qué y poder modificar el resultado, predecir lo que haré....
Me permitiré cambiar. Tengo que poner en equilibrio lo que pienso con lo que digo, y lo que digo con lo que hago. Tiene que tener coherencia mi vida... por que hasta ahora, no hay ni una gota de racionalidad en ella... y no es justo.
Mi alma, mi espíritu esta dolido, esta perplejo por lo que hago, quiere salir, quiere deshacerse de mi.... y eso, me mata.
Me permitiré cambiar. Ya lo hice una vez, aunque fue para mal.... esta vez tendrá que ser para bien.
martes, 12 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario